¿Cómo hablarle a mi hija sobre menstruación?

¿Cómo hablarle a mi hija sobre menstruación? Es una pregunta que recibo de forma frecuente, a mí la vida me ha puesto como mamá de un niño de apenas tres años así que, al tratar de responder a esa pregunta lo hago desde lo que tengo cerca, que es cómo me hablaron a mí de la menstruación y que le hubiera agregado a esas charlas largas y de complicidad con mi mamá.

Recuerdo mi recamara de esa época con unas camas gemelas en las que dormíamos mi hermana y yo y las paredes pintadas con nubes, igualitas que las de Andy de la película de Toy Story ¿se acuerdan? Un día llego mi mamá con un libro tres D que contenía imágenes del aparato reproductor femenino y masculino, y con imágenes que ilustraban desde la fecundación hasta el nacimiento de un bebé, y nos contó como toda una experta cómo funcionaba todo ese complejo sistema y que bueno un día nos comenzaría a bajar y solo teníamos que avisarle. Y así fué, un día, en mi caso hasta la preparatoria me bajo y comencé con unos cólicos que me acompañaron gran parte de mi carrera y una época antes de casarme. Cuando me embaracé y comencé en este viaje a conocer mi cuerpo, comencé a entenderlo mejor y a contactar a otras mujeres que habían decidido emprender también el viaje. Así que, si yo tuviera una hija y quisiera hablar con ella respecto de la menstruación, además de hablarle de ella, haría algunas cosas constantemente.

Para comenzar me haría amiga de mi menstruación y de mi sexualidad, al vivir de manera responsable, saludable y respetuosa mi propia feminidad fisiológica y psicológica buscaría ser un buen ejemplo de lo que en realidad es ser mujer.

Le mostraría que tener información no es malo, sino que nos permite tomar mejores decisiones, y por eso conocer a la perfección nuestro cuerpo a partir de las pautas que cada momento de nuestro ciclo nos da, nos permite adueñarnos verdaderamente de nuestras decisiones y responsabilizarnos de las mismas.

Le mostraría que así como es importante conocer nuestra boca (dientes, muelas, lengua) para asearla de forma correcta, así de importante es conocer todos los recovecos de nuestro cuerpo, así que le hablaría de la magia que encierra su vulva, que la conozca que la observe con un espejo, que se toque y sepa que sensación es normal y cual no. Le hablaría por ejemplo de que la vulva se parece en mucho a las huellas digitales no hay ninguna otra igual, cada vulva es totalmente distinta y en nada se parecen a las ilustraciones del libro. Muchas mujeres llegan al parto desconociendo que es el clítoris o dónde está el cuello del útero.

Le hablaría de reconocer la existencia de su útero, le hablaría de él cómo la fuente de energía, no solo necesario para la reproducción, también para el placer y para la intuición, las mariposas ahí vuelan. Nombrar al útero, hablar de él, moverlo y tenerlo presente.

Le hablaría de los pechos, sobre cómo aman y cuidan, es por eso que incluso los bebes que no son amamantados siguen recurriendo al pecho cuando necesitan seguridad, contención y cariño. Sin embargo, vivimos en una sociedad que los ha erotizado por completo, la relación que una niña tenga con sus pechos dependerá en gran medida de la relación que la madre tenga con sus propios pechos.

Respecto  a la menstruación he aprendido que  cada mes nos presenta la oportunidad de oscilar, de movernos rítmicamente a través nuestra vida, por lo que más que ser los días en los que te sientes mal o en los que no puedes hacer ciertas actividades, vale más presentarlos como días de introspección, finalmente alrededor de 30 años conviviremos con ella.

A mí me gusta explicar la menstruación desde las fases de la luna, además así tenemos un claro recordatorio cada mes y además un pretexto más para volvernos observadoras.

Se dice que la luna nueva se relaciona con nuestra menstruación y exactamente la fase contraria es decir la luna llena que se alinea con la ovulación, sin embargo, no en todas las mujeres sucede de la misma forma, yo por ejemplo: mi ovulación suele coincidir con el inicio de la luna menguante y la luna nueva es buena señal de que se acerca la menstruación, por lo que voltear al cielo sigue siendo un buen calendario.

En mi caso la oscuridad de la luna llena me habla de justo mi “día 0”, mucha oscuridad dispuesta a la reflexión, muchas emociones, mucho síndrome premenstrual, toda la energía se concentra solo para mí. Cómo mamá he aprendido que no me queda mucho tiempo libre, pero por lo menos ese día 0 mi cuerpo solito me recuerda que también me necesito y que nadie debe de estar ni muy lejos ni muy cerca si no quieren que me ponga loca, quizá esa sea la magia de escucharnos y dejar que la luna registre nuestros ritmos.

Aquí una pequeña guía:

  • Luna nueva: se relaciona con la menstruación, es una etapa de limpieza física y emocional y que nos puede llevar a renovarnos, pero también nos empuja a la soledad.
  • Luna creciente: nos habla de creatividad y nos motiva a desarrollar proyectos personales, nos sentimos ligeritasy se relaciona comúnmente con la fase preovulatoria.
  • Luna llena: “Llena de frutos” estamos más atractivas y fértiles, tal y como cuando ovulamos.
  • Luna menguante: nuestros niveles hormonales van disminuyendo, lo que nos provoca cambios de ánimo y finalmente el síndrome premenstrual.

He aprendido que observar nuestra menstruación de una forma más natural nos permite manejar mejor cólicos o algún desajuste hormonal, incluso encontrar medios naturales para ponerles solución, desde la alimentación, y optando por estilos de vida más saludables.

Las mujeres debemos de volver a hacernos comunidad y que mejor que empezar por el lazo de mamá que hija.

Para dar un pequeño pasito se me ha ocurrido una actividad que puedes hacer, tú mamá de una pequeña, confeccionar una pulsera que le ayude a ver a su menstruación como un ciclo, en el que puede fluir y renovarse. (Sino no quieres hacerla puedes pedirnos una ya hecha aquí)

  • Indica con cuentas rojas los días que dure la menstruación.
  • Con una cuenta especial en este caso elegí una flor de cristal, la ovulación.
  • Con cuentas amarillas los periodos de sequedad, es decir cuando no es posible una fecundación.
  • Y finalmente con azul los días al rededor de la ovulación.

Posteriormente puedes agregar más cuentas si es que el ciclo es más largo o quitar si es más corto, incluso puedes cambiar por unas cuentas verdes si hay partes del ciclo con más humedad pero que no son fértiles.

M

Mantente atenta a los post, ya que estaré publicando cómo entender mejor cada etapa del ciclo.

Puedes suscribirte a las publicaciones aquí. Además me encantará leer cuál ha sido tu experiencia si eres mamá.

 

 

 

 

 

Un comentario sobre “¿Cómo hablarle a mi hija sobre menstruación?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s